Fichas de Finca en el Salvador



A partir de 1850 se decide usar un recurso que se había utilizado en países como México y Argentina, una pieza creada de un material barato que vendría a sustituir el uso de la moneda: la ficha de finca. su auge comenzó a partir de la escasez de moneda de baja denominación (sencillo) emitida por el Estado, por la ley 1883 Promulgada por el Presidente Rafael Zaldívar, los dueños de grandes fincas cafetaleras y plantaciones de caña emitieron sus propias «fichas».

«Se le llama ficha de finca o ficha de trabajo a la moneda de curso cuasi legal, que se usaba para pagar la tarea o la obra realizada por los trabajadores de fincas o haciendas y que, normalmente, solo tenía validez dentro de la finca que la emitía. El uso exclusivo de las fichas dentro de la propiedad suponía para el trabajador la obligación de usarlo como un salario en la compra de sus alimentos, ropa, calzado y medicina».

Las fichas que se han logrado coleccionar están creadas de diversos materiales como el bronce, latón, aluminio, níquel, zinc, cromo, plomo, peltre, celuloide (un pre plástico creado con resinas naturales), baquelita, cuero y cartón. El tamaño de las fichas es proporcional al valor que representan, es decir, la ficha con menor tamaño tenía menor valor que una más grande

Muchos se preguntan si estas fichas fueron legales alguna vez. La respuesta corta es: fueron toleradas, pero luego perseguidas.

Se utilizaban para pagar a los jornaleros por su día de trabajo. Tenia validez en las fincas donde se pagaban con dichas fichas.

La trampa legal: Solo eran canjeables en las «Tiendas de Raya» pertenecientes al mismo dueño de la finca, creando un ciclo de dependencia económica.

La ilegalidad: El Decreto de 1920

El 16 de julio de 1920 se promulgo la ley monetaria donde fue prohibida el uso de fichas de dinca en su articulo quince que dice textualmente «Art. 15 Queda prohibido el uso de fichas, vales u otros objetos en sustitución de la moneda. Esta contravención será penada conforme a Ja Ley, y quien les aceptare, no tendrá acción civil para su pago».

Sin embargo el poder de los grandes cafetaleros y la escasez de la monedas de alguna manera permitieron que siguieran siendo de uso cotidiano a pesar que existía una ley que prohibía su uso.

«Se prohibió el pago en fichas para garantizar que el trabajador recibiera moneda nacional que pudiera gastar en cualquier lugar.»

El abuso del derecho: Los finqueros utilizaban las fichas para evadir la Ley de circulante. Al no pagar con la moneda nacional (el Peso y luego el Colón), obligaban al campesino a consumir productos en la «Tienda de Raya» de la misma finca. La prohibición definitiva: No fue hasta la llegada de reformas laborales más estrictas en el siglo XX que el uso de estas piezas fue erradicado por completo, siendo sustituidas por el pago obligatorio en moneda de curso legal emitido por el Banco Central de Reserva (fundado en 1934).

Estatus Actual: El Coleccionismo y la Ley de Patrimonio

Hoy en día, las fichas de finca no tienen valor como moneda de cambio, pero tienen un altísimo valor histórico y cultural.

¿Es legal tenerlas? Sí. Poseerlas como colección privada es totalmente legal.

La Ley de Patrimonio Cultural: Es importante saber que las piezas numismáticas antiguas (incluidas las fichas de fincas históricas) forman parte del patrimonio cultural de El Salvador. Su comercio está permitido entre coleccionistas locales, pero su exportación sin permiso puede estar restringida por las leyes que protegen los bienes culturales del país.

Las fichas de finca son el testimonio de una época de contrastes en El Salvador. Lejos de ser «moneda ilegal» en el presente, son tesoros históricos que debemos preservar para entender nuestra evolución económica y social.

Numismática una mirada a la memoria de nuestra identidad.



La Numismática no es solo una ciencia auxiliar de la historia, que nos permite apreciar su memoria a través de piezas hechas de metal, las que denominamos monedas, es un fascinante recorrido en el tiempo en el que se plasman hechos históricos, económicos, políticos que dejan un huella indeleble a través de los años.

Coleccionar no sólo implica acumular piezas, sino descubrir en ellas el esplendor de hechos y acontecimientos que se quedan grabadas en estas piezas de diferentes tamaños, composiciones y llenas de muchos simbología.

Este espacio es un inicio donde pretendemos reflexionar ayudar a otros a entender que el coleccionismo de monedas es más que un pasatiempo, un proyecto para comprender desde la historia el amor por la Numismática.

Queremos abrir un espacio de exploración hacia la numismática y desde nuestra visión poder ayudar a comprender el valor de cada pieza, bienvenidos a esta nueva aventura.

© Numismática Rivas
Maira Gall